Amaba limones
en gustarte
de ojos cerrados.
Mieles que perforan
bastiones de orgullo,
abusan la papila
insuficiente,
sin contener,
sin glutir tu vez.
Paradoja del nutrir y el dolor
del asceta y glotón,
de amar en flecha
al vacío,
así muerdo
desdentado,
un fluir
agridulce y rancio.
Cuanto brota,
cuanto vomita,
cuanto vuelve
lo que no llega.
No hay comentarios:
Publicar un comentario